29 de agosto de 2011

Apuntes a los apuntes

En el anterior artículo mencionábamos una de las versiones que nos cuentan por qué San Bartolo se convirtió en el patrón de Ayoó, habiendo como había otros santos de gran seguimiento en el pueblo, como San Fructuoso o estando la Iglesia dedicada a El Salvador. Después de leerla, un vecino del pueblo, Alberto Alonso, me dio su propia versión, que le había llegado a él vía Don Ezequiel, el recordado párroco del pueblo del que fue monaguillo durante veinte años.

Esto es lo que me contó el bueno de Alberto, tal y como él recuerda que lé contó Don Ezequiel: "Ayoó no existía más que del Canto para arriba y se repartía en barrios, cada uno con su ermita y su santo. En la zona de Peñacabras, frente a la casa de Kiko, donde ahora está la casa de Jesusa, la madre de Ramiro, estaba la ermita de San Bartolomé. En aquel lugar se inició un fuego que se propagó rápidamente por los tejados construidos con urz, como se hacían entonces. Llegaban las llamas a la ermita y la gente iba gritando "que se nos quema San Bartolo, que se nos quema San Bartolo" y fueron hasta allí para sacar la imagen del santo. En cuanto la imagen estuvo fuera, a salvo, el fuego se paró. Por eso la Iglesia está dedicada a El Salvador mientras que la imagen que preside el retablo es la de San Bartolo, convertido así en patrón del pueblo".

Como se ve, una versión parecida pero no igual porque aquí la imagen del santo no estaba en la Iglesia sino en la pequeña ermita de la que, por cierto, nos hablaba el Ti Joaquín en su blog hace unos meses: la ermita de San Bartolomé.

24 de agosto de 2011

La Iglesia por dentro: Apuntes a San Bartolomé

El año pasado ya le tocó el turno a San Bartolomé, nuestro entrañable y festejado San Bartolo, que tuvo su turno en el repaso a los Santos que se veneran en la Iglesia de Ayoó. Pero me faltó un detalle, el curioso atributo que presenta la figura del santo: una serpiente roja que pisa con el pie. Lo cierto es que no caí en ella porque la figura queda tan arriba en el altar, que el detalle ha sido solo perceptible para aquellos que han tenido la suerte de verla más de cerca.





La representación típica del santo es, como expliqué en el artículo citado, la que le presenta con jirones de su piel en la mano o en su martirio, siendo desollado vivo o en versión más ligth, con un cuchillo en la mano. Pero la de la serpiente, que no es otra cosa que una de las formas de representar al demonio, al mal, tiene también su explicación. Me la dieron, como tantas otras, en Pregunta Santoral, aquí y es esta:


“Según la tradición San Bartolomé predicó en Persia, donde quiso acabar con el culto al dios Astaroth. Por eso hizo destruir la imagen de esta divinidad y siempre según la leyenda, el demonio que habitaba la figura salió ululando en el momento en que esta se rompió (es muy propio de la literatura hagiográfica esta escena, ya que según ésta, los primitivos cristianos creían que las imágenes de los dioses grecorromanos eran demonios o que estaban habitadas por ellos). De ahí lo de dragón, serpiente, demonio encadenado, pisado o sometido: Bartolomé vence al Mal. (En realidad, Astaroh es uno de los diversos nombres que se da al demonio, lo que venía a decir que era un ídolo “diabólico” cosa que es muy del gusto de la literatura cristiana, pero que no tiene el menor fundamento histórico: los persas adoraban a un único dios, Ahura Mazda, y este no era representable)".






Otro detalle que no puse en su momento, fue la razón por la que Ayoó se encomienda a San Batolomé como santo principal. Yo siempre había escuchado decir que “salvó al pueblo en un incendio”, sin más detalles, pero en una memoria suficientemente cercana como para que hubiera detalles de aquel cambio. Y la narración la encontré en el blog del Ti Joaquín, que lo contaba así:


La fiesta grande en Ayoó, con misa de asistencia y procesión sacramental se celebra el 24 de agosto, festividad de San Bartolomé, San Bartolo, le decimos con cariño. Pero esto no siempre fue así. En una fecha incierta, en las ferias de septiembre de la Virgen del Campo de Rosinos, gran cantidad de Ayoínos se habían acercado al santuario a disfrutar de la romería, cuando en Ayoó unos niños iniciaron un incendio que rápidamente se propagó por todo el pueblo. Las principales causas fueron las cubiertas de los tejados, construidas con una estructura de madera y revestidas con manojos de urces, hábilmente tejidas y compactadas para impermeabilizar aquellas humildes viviendas, la proximidad de las mismas, el almacenamiento de materiales inflamables, como paja o hierba para el ganado y leña o útiles de madera para la labranza, la sequedad tras el caluroso verano, y posiblemente algo de viento, que convirtieron en poco tiempo el pueblo en una enorme hoguera difícil de apagar. En ayuda de los improvisados bomberos acudió la fe. Las puertas de la iglesia se abrieron de par en par, y las imágenes sagradas fueron sacadas a la calle entre oraciones encomendándole acabar aquel infierno, ante la desesperación e impotencia de unas gentes que ven perderse sus pocas posesiones entre el fuego. Cuentan, que ya solo quedaba San Bartolo por sacar, por estar en lo mas alto del retablo, el sitio mas inaccesible, pero que tras el complicado y delicado esfuerzo de asomarlo a la calle, se obró el milagro, y así lo entendieron aquellos exhaustos y rendidos Ayoínos cuando vieron el incendio remitir rápidamente siendo sofocado sin daños personales, quedando solo unas pocas casas ilesas. Como agradecimiento, se trasladó la fiesta sacramental a las fechas actuales, reconociendo la ayuda del santo en aquel fatídico día.

22 de agosto de 2011

La función y las ofrendas de San Bartolo

De cómo se celebraban las fiestas de San Bartolo hace unos años, hablamos en este blog hace ya un tiempo, en "El San Bartolo de ayer" , pero aún nos han quedado cuestiones pendientes que son las que traemos hoy como protagonistas.



Altar preparado junto a la casa de mi tío Ismael y mi tía Dorinda, en la calle Corrales. Mi tío pagó la función hace ya unos añitos, yo diría que esto es de los ochenta.


Dos momentos del inicio de la procesión, con muchas caras conocidas y algunos que ya faltan.
Fotos de mi primo Manolo Ferreras.

Una de ellas es la de “pagar la función” que no era otra cosa si no que una familia daba dinero a la Iglesia y hacía que la procesión que se hace el día de San Bartolomé a la hora de la misa, pasase por su casa. Allí se instalaba un pequeño altar improvisado que era bendecido por el cura.


Aquí está la función que pagaron Nides y Paulina, con el altar instalado en su casa de la calle El Canto, una de las últimas procesiones "pagadas" que yo recuerdo.


Esta es una costumbre que se ha mantenido hasta hace pocos años y que ahora no se realiza porque el actual párroco, don Víctor, consideró que había mucha gente que no se lo podía permitir y que mejor se hacía en un lugar para todos, como es el Ayuntamiento. Una decisión “democratizadora” pero que no ha sentado bien en muchos vecinos del pueblo, aunque lo digan con la boca pequeña...






 
 
 
 
 
 

Por supuesto, yo he visto estas procesiones con “pago de la función”, que ya digo que se han hecho hasta hace pocos años, pero lo que ya no recordaba ni conocía era la presentación de las ofrendas. Las ofrendas se hacían con aquellos que habían sanado de una enfermedad, se les ponía junto al altar, en una silla si eran mayores y en una especie de cuna o cama improvisada en la calle, si eran críos. Generalmente se hacía con los niños y en mi casa recuerdan a Quico, el anterior alcalde, y a Ventura, el de Graciliano, que superaron una meningitis de pequeños. Una vez llegado el sacerdote al altar, se les bendecía.
Altar instalado en la puerta del Ayuntamiento en las fiestas del año 2010.

18 de agosto de 2011

El asiento de "la no puerta"

En uno de los laterales de la Iglesia, en la parte que da a las huertas de Prapalacio, muy cerca de la fachada principal, está lo que yo llamé como “la no puerta”, una marca en la pared donde se ve claramente que había una puerta: las piedras forman las columnas y el arco, perfectamente perceptible.



En su día, cuando puse la foto, un buen amigo, Triceratops, me contó algo más sobre ella: La foto titulada como "no puerta" es muy simpática pero hay que decir, por ejemplo, que esa no puerta tenía en su día un uso: unos piensan que se utilizaba para salir a las huertas del antigüo monasterio​, otros creen que comunicaba la iglesia con el "palacio" y otros que era la entrada al coro de la iglesia situado en una planta superior.


Era, por su singularidad, uno de mis rincones favoritos de la Iglesia. Y ahí sigue estando, pero ahora se ha colocado este banquito delante de ella.



Hecho, según me han dicho, con la piedra que hacia de pasal en la entrada de la Iglesia (el desgaste sería el producto de años y años de pisadas en ella). Me parece un asiento precioso, curioso pero absolutamente equivocado en su ubicación. Comprendo que será muy útil para la espera de las personas mayores que van a misa o al Rosario (por la tarde le da un solito muy bueno) pero ¿no se podía haber puesto en otro lugar que no fuera delante de “la no puerta”? Es mi opinión, que quede claro.


15 de agosto de 2011

Alhajas e historia en La Bañeza

Siempre que voy al pueblo me gusta escaparme un día a La Bañeza, un pueblo-ciudad de esos que me gustan. Me encanta ver sus edificios modernistas, sus balconadas, sus confiterias, sus bares... (e intentar no romperme un pie con sus estrechas o inexistentes aceras, todo sea dicho...).




En mi última visita descubrí dos de sus museos, recientemente abiertos y que me resultaron muy interesantes. Y por ello lo comparto, para que quien se acerque a La Bañeza no deje de visitarlos (y aprovecho para publicarlo hoy, 15 de agosto, día de la Patrona, fiesta grande en la ciudad).



La primera recomendación es el Citba, pomposo acrónimo que significa Centro de Interpretación de las Tierra Bañezanas. Abierto en enero de este año hace un recorrido por la historia de estas tierras, por sus mercados, su agricultura, ganadería y todos los oficios que convergían en lo que antaño fue una gran ciudad en esta comarca.

Además, el espacio en el que se ha hecho es bien singular, una antigua fábrica de harinas, “La Unica”, en la calle Fray Diego Alonso, donde se ha rehabilitado y conservado la maquinaria de la fábrica. Y son espectaculares y preciosos los tubos, las tolvas, los motores y la, supongo, antigua oficina de pagos y cobros donde ahora está el personal que atiende el centro.




El espacio es muy amplio, hay fotografias, escenografías, piezas recuperadas y lo cierto es que me gustó mucho (y también pasó el examen de mi peque de seis años, que como algo le aburra te lo suelta rápido!!!!).









Antes de ir al Citba pasamos por el Museo de las Alhajas, del que nos habían informado que acababa de abrir al pedir información sobre el otro en el Ayuntamiento. Está muy cerquita de la Iglesia, en una de las calles laterales que van a la plaza (calle Juan de Mansilla) y ocupa una preciosa casa modernista.



Es pequeñito pero muy coqueto y se pueden ver en él ropas de hombre, de mujer, de niños y de mayores y todo tipo de joyas: collares (algunos serían hoy lo más “in”), pendientes, relicarios, amuletos, sonajeros... Es realmente coqueto y te deja con un buen sabor de boca, así que también recomiendo su visita.

Fotografía de El diario de León, donde hay una preciosa galería de fotos de esta exposición, aquí.

Centro de Interpretación de las Tierras Bañezanas (Citba)

Información del Ayuntamiento

Noticia de la inauguración en El Diario de León

El Citba en El Adelanto Bañezano

En ibañeza.es (con algunas críticas en sus comentarios)


Museo “Alhaja en la Vía de la Plata”



Noticia de la inauguración en El Mundo

10 de agosto de 2011

Las ofrendas a San Mamés

Una costumbre que se ha mantenido hasta hace poco durante la misa de San Mamés era que la gente echase dinero "y ofreciese".






El sacerdote tomaba la talla del Santo y la llevaba hasta la mesa del altar. Decía en voz alta "¿quién ofrece para colocarlo en el altar?" y el que ofrecía, ponía el dinero y levantaba la figura. Entonces el cura esperaba hasta que aparecía otra persona "que ofrecía".
Esta costumbre terminó, como la de "la función de San Bartolo" de la que hablaremos más adelante, con el párroco actual, Don Víctor, que no la consideraba adecuada supongo, y esto es opinión personal, por ese cierto tufo de exhibicionismo del dinero que muchos hacían en el acto. Ahora las aportaciones de dinero para San Mamés se hacen de manera más discreta, en un sobre anónimo. Eso sí, la decisión no es compartida por muchos vecinos del pueblo que consideran una cierta intromisión en sus costumbres que ya no se pueda hacer (y he hablado con gente realmente enfadada por este tema, lo aseguro!).

7 de agosto de 2011

San Mamés

Hoy 7 de Agosto el protagonista de nuestro blog no puede ser otro que San Mamés. En esta misma fecha ya hemos repasado la vida del santo, aquí, y cómo se le festeja, aquí. Hoy traemos unas fotos del santo y una explicación de los atributos con los que se acompaña.



La talla del San Mamés del pueblo es una pequeña figura en la que aparece el santo con túnica corta azul, con una capa, un cayado en la mano derecha, un libro en la izquiera, una oveja a sus pies y una corona en la cabeza.



El bastón puede ser una vara de pastor, su oficio, lo mismo que la oveja le acompaña para recordar su ocupación antes de dedicarse a la divulgación de la palabra de Dios. El libro se supone que es el Evangelio que predicaba. ¿Y la corona? Pués los expertos consultados no tienen explicación a por qué tiene corona y suponen que es, sin más, un adorno que se le ha puesto en el pueblo para que luzca mejor.





Cuando está en la ermita, San Mamés se acompaña de un pequeño crucifijo verde y está situado en un pequeño retable cuya hornacina tiene un fondo sencillo, decorado con motivos vegetales y por fuera, más recargado todo, una sucesión de columnas, capiteles, plantas, tejadillo y muuuucho dorado.




En próximas semanas, iremos enseñando cómo es por dentro esta ermita, pequeña, pero con mucho que contar. De momento, aquí van unas imágenes del año pasado, cuando me acerqué hasta allí con mi traje regional, como otras muchas vecinas del pueblo (¡y qué guapas estábamos!).

Alicia colocando velas al Santo


Alrededores de la ermita durante la misa. La foto no la hice yo, que estaba dentro.

Yo misma, que no puedo evitar curiosear aunque me estén fotografiando...

Para saber más de la vida de San Mamés, llena de misterios y de leyendas creadas posteriormente por sus seguidores, podeis consultar las dos páginas de dudas sobre santos que me han ayudado a mi: Pregunta Santoral y Tus preguntas sobre los santos. Tanto en una como en otra aparecen mis preguntas y desde aquí, aprovecho para darles las gracias a todos ellos.

2 de agosto de 2011

Desperfectos en la ermita

Casi todos los pequeños pueblos cuentan en sus alrededores con una ermita dedicada a un santo o una virgen que comparten fervor con el oficial de la Iglesia del pueblo. En Ayoó también tenemos ermita, la de San Mamés, en la loma del monte del mismo nombre. Es una de las imágenes más características del pueblo y es la que a mi me recibe cada año cuando el coche o el autobús se va acercando a Ayoó.



El Ayuntamiento ha ido arreglando sus accesos y sus alrededores. Se ha mejorado el firme del camino que va desde la carretera al pequeño templo, se han puesto bancos, se han plantado árboles... También el interior se ha remozado, con nuevos bancos que hagan más cómoda la visita de los vecinos.



Pero aún quedan pendientes mejoras, sobretodo si miramos hacia arriba, al tejado. Ya en el año 2009 se puso en marcha una iniciativa para recoger dinero que sirviera para estos arreglos y lo cierto es que el techo tiene una agujeros enormes y una enorme falta de repaso.



La campana de la ermita está en el interior, pero está muda, tiene roto el badajo.







Como otras muchas ermitas, la de Ayoó es propiedad del pueblo, no del Obispado y son los vecinos y el Ayuntamiento, los responsables de su mantenimiento.

En muchos pueblos se han desatado luchas legales por este motivo, porque algunos Obispados valiéndose de un artículo de la Ley Hipotecaria, han registrado a su nombre ermitas que eran de titularidad pública. Muchos de estos casos han teminado en los juzgados y las sentencias han sido contradictorias, en unos casos a favor de la Iglesia, en otros de los vecinos.

La ermita de San Mamés es más que un lugar de culto al santo, es parte de nuestro patrimonio y nuestra riqueza y no estaría de más que todos colaboráramos en su buen mantenimiento.

Sobre las disputas entre Obispados y vecinos por la titularidad de las ermitas:
Artículo en El País y en este blog de asuntos hipotecarios, aquí.
El caso de Navarra.
Plataforma de Defensa del Patrimonio Navarro (artículo en El País)