29 de abril de 2010

Palabrero Ayoíno (11)

Barreñones - Cántaros que se usaban para llevar la comida a la siega, a la trilla y a la era.


Barrila - Cántaro que según el Diccionario de la Lengua es una "botija, vasija de barro mediana, redonda y de cuello corto y estrecho". Eran recipientes de barro con dos asas y una sola boca muy estrecha en la que se le colocaba un tapón de corcho. Se utilizaba para llevar el agua al campo o a la era y también para beber agua en casa. (Bienvenido Lorenzo Piorno, ganador del concurso de Vocabulario de Furmientu en 2008)
Según recuerda mi padre, mi abuela Menta tenía una para el vinagre. Se le metía una matriz de la viña para que picara el vino y hacer el vinagre.



Botija de cinc - El recipiente de cinc se usaba como botija para el aceite en las casas.




Caldera de cobre - Se usaba para calentar el agua para hacer el pan y también para derretir la manteca. Eran recipientes más limpios.
Cuando se derretia la manteca se echaban cebollas o manzanas a cocer en los restos y con la manteca quedaban buenísimos, era como día de fiesta cuando se hacía


Escriño - Recipiente que se usaba para echar la harina.

Cubo de madera - Se usaba para las uvas, para agua no porque pesa mucho.



Puchera - Se usaba para meter la manteca, que era la grasa obtenida del cerdo que se usaba a modo de aceite. En mi casa de Santurtzi, hace ya años, mi madre seguía teniendo una puchera con manteca que le daba a la comida hecha aquí, un aire “a pueblo”.



Puchero - Puchero de metal para cocinar. Mi abuela llevaba en una cazuela así la comida cuando había que ir a las labores del campo, a segar, acarrear o a la era.


Vasija de vino - Se le metía pez por la boca para impermeabilizar. La pez era una sustancia negra, como una piedra, que se sacaba de los pinos. Estas vasijas servían para el vino y lo hacían muy bueno. Tío Dionisio y el Ti Indalecio hacían muy bien estas vasijas, con mimbres franciscanos. solo queda una mata en el huerto de Antonio. La pez es un producto negro y viscoso. Apreciado para impermeabilizar las botas de vino, con éste producto además se calafateaban los barcos y se marcaba a las ovejas, además de servir para curar las enfermedades de la piel del ganado. La materia prima para obtener la pez eran los sarros y los tocones junto a otras partes del pino, que se llevaban hasta la peguera u horno, pequeña construcción de adobe reforzada con piedras. Esta información la he sacado de este artículo titulado “Los usos artesanales del pinar y los hornos” en Sierra Bermeja, Málaga, realizado por Javier Porras y muy completo para entender todo esta antigua industria. En este otro artículo, se ve, paso a paso, como era un horno de brea en Quintanar de la Sierra, Burgos.



Fotografías del recipiente de la barrila, de la botija de cinc, del caldero de cobre, del cubo de madera, del puchero y de la vasija de vino, tomadas de la web del pueblo zamorano de Malva.

27 de abril de 2010

La carretera



La carretera hacia Santibáñez se hizo en el invierno de los años 1948-49. La construyó el pueblo, hombres, mujeres y niños..., todos hacían algo, ir a por piedra, juntarla, llevarla, partirla, apañar tierra... Para ayudar a hacer el trazado vino de la capital un capataz llamado Don Jerónimo que era el que dirigía la obra. Vivió con su mujer en la casa que había donde ahora está la de Antonio y Avelina, en la calle Corrales.


Primero hicieron la caja, donde iba la carretera propiamente dicha. Se le echaba la piedra y luego, por encima, una capa de la llamada “tierra de recebo”. La tierra la cogían los vecinos de varios lugares del pueblo, por ejemplo, de una zona que está por el Camino La Manzanal, conocida como El Colmenar y que decían que era de muy buena calidad.
Cuando ya habían hecho esta parte, llegó una máquina enviada por la Diputación de Zamora. Era una especie de apisonadora antigua, humeante, que compactaba el camino. Funcionaba con leña. Iban dos trabajadores con ella y uno tenía que estar toda la noche de vigilia, metiéndole cepas y leña para que no se apagara y poder trabajar cuando despuntara el día.


La carretera la trazó un ingeniero de Zamora, Don Agustín. La trazó sobre el papel pero sin conocer el terreno y sin demasiado cuidado, como él mismo reconoció, y según se pudo enterar mi abuelo. Cuando se terminó la carretera y se iba a inaugurar, el Ayuntamiento ofreció un pequeño lunch a las autoridades locales y al ingeniero. El alcalde, el Ti Francisco, primo de mi abuela, le pidió a mi abuelo Teófilo que fuera a ayudar a servir el almuerzo. Allí, mi abuelo escuchó decir a Don Agustín: “Qué pueblo más trabajador el suyo, Don Francisco, no pensaba yo que fueran a hacer la carretera en un invierno... ¡si yo la hice de cualquier manera!... pensaba venir después y mirar cómo hacer para quitar alguna curva pero ustedes se me han adelantado y ya la tienen hecha, ¡con todas las curvas!”. Mi abuelo contaba que se quedó con ganas de lanzarle un taburete a la cabeza, por todo lo que habían trabajado y sufrido en la construcción, haciendo rebajes en unos lados, levantando el firme en otros y esforzándose todos mucho más que el señor ingeniero.


Arreglo de la carretera en 1993

25 de abril de 2010

La ITV de los carros


Como los coches de hoy deben pasar la Inspección Técnica de Vehículos, la ITV, y poner la correpondiente pegatina en el parabrisas, así también los carros de antes debían pasar una revisión, pagar sus tributos, el Impuesto de Rodaje y colocar una marca, una pequeña chapa que demostraba que todo estaba en regla. Antes y ahora, revisiones e impuestos.






Nota: la fotografía de arriba corresponde al carro protagonista de esta página, el que ilustra con su rueda la cabecera de este blog, que hace años fotografié en la zona del Tiar, este tan majo hoy ya desaparecido:



22 de abril de 2010

La iglesia por dentro: Santa María Egipcíaca


En la pared de la izquierda de la Iglesia (mirando desde la puerta) está este pequeño retablo con varias pinturas y símbolos. Me ha costado un poco descifrar quienes son todos los que salen en las imágenes, aunque en la búsqueda me topé con una curiosa web llamada “Tus preguntas sobre los santos”, en la que su creador, Ramón, me ayudó con todas mis dudas de forma muy amable y eficiente. Así, fue él quien me señaló que la pequeña imagen situada en la parte baja, a la izquierda, entre dos ménsulas, es la de Santa María Egipcíaca, en el momento en el que San Zósimo le lleva la comunión. (En el blog mencionado, en el apartado dedicado a esta santa, aquí, se puede leer toda esta historia de forma detallada).



María de Egipto o Santa María Egipcíaca era una asceta que se retiró al desierto tras una vida de prostitución. Es venerada como patrona de las mujeres penitentes, muy especialmente en la Iglesia Ortodoxa oriental, pero también en las iglesias Católica y Anglicana. Su patronazgo también se extiende a la castidad, las tentaciones de la carne, la vida ascética y penitente y las fiebres (fuente: Wikipedia). Su festividad se celebra hoy, 22 de abril (aunque la Iglesia ortodoxa lo hace el 1 de abril).

19 de abril de 2010

La canción de la mano


La canción de la mano que se le dice a los niños, cogiéndoles los dedos, desde el meñique al dedo gordo...


Este fue al monte
Este cortó leña
Este hizo la lumbre
Este coció el huevo
Y este gordito, ¡todito lo comió!



Meñique, también conocido como "dedo pequeño".
Anular, el de los anillos.
Corazón, también conocido como "dedo medio", "mayor" o "cordial".
Índice, el que usamos para señalar.
Pulgar, también conocido como "dedo gordo".

16 de abril de 2010

La memoria


Desde hace ya unos diez años, los más mayores del pueblo tienen unas clases especiales que ellos llaman “la memoria”. Son cursos organizados unos por la Junta a través del Ayuntamiento y otros por la Asociación de Jubilados, que se imparten en los locales municipales y en los que se dan pautas para ejercitar el cerebro, pequeños ejercicios para hacer pensar, para quitar las telarañas de la cabeza, para obligar a rebuscar soluciones a problemas que se plantean... pero también son momentos de encuentro, de juego, de risas... Ahora mismo están ya en marcha los cursos, los miércoles a las once y los jueves a las cuatro. Dos horas en cada sesión en las que hacen sopa de letras, asociaciones de nombres, bailan a la escoba, juegan a explotar globos por parejas... echan antioxidante en el cerebro pero sobretodo, la veintena de personas que va a las clases, se encuentran en un ambiente totalmente nuevo, forjan una amistad de una forma diferente después de toda una vida de conocerse.


Ejercicio que encontré en casa en el que los participantes en los cursos tenían que describir a uno de sus compañeros, en este caso, mi madre.

13 de abril de 2010

Palabrero Ayoíno (10)

Arrote - Tierra de cultivo que es un trozo ya llegando al monte o a peñas, fuera del casco urbano y de la zona más cercana al pueblo.

Los barcaos o brazaos de nabos o berzas se llevaban antes a la espalda. Ahora hay carretillas para todos los gustos que facilitan el trabajo.

Barcao - Todo lo que se puede llevar entre los brazos, como "Brazao". Se solía referir a cuando se llevaban berzas o nabos, por ejemplo, atados con un dogal (cuerda), bien sobre la espalda, bien en las carguillas de una caballería.

Brazao - Lo mismo, todo lo que se puede coger entre los brazos.

Embelga – Cada una de las partes en que se divide una parcela de cultivo y que se riega a la vez.
En el diccionario de la Academia aparece con la siguiente acepción: 1. f. Ar., Ast., Burg., Cantb., León, Nav., Rioja, Sal. y Zam. Bancal o era de siembra que se riega de una vez.




Liño - Una fila de árboles, de cepas de viña... La palabra original es “linio” (RAE: Línea de árboles u otras plantas.)

Mordín - Un mordisco pequeño.

Tantín - Un poco. Cuando yo no quería comer las patatas de los fréjoles que me ponían, mi abuela siempre me intentaba convencer con su “anda, come un tantín, de ser más, menos”.

Vagual - Corriente de agua abundante que baja por un reguero y con el que se riega una tierra. Mi abuela lo usaba mucho, cuando tocaba regar decía “voy, que ahora tenemos un buen vagualico” (ahora no hay problema, se abre la llave y sale el agua, antes había que repartirla -lo hacía el veedor- y se regaba cuando se podía, aprovechar el vagual era primordial para poder tener la finca bien regada)

10 de abril de 2010

La Audiencia


Hace poco tiempo cayó en mis manos la fotografía de arriba y me pareció curiosa la evolución de esta esquina de la Plaza de la Audiencia: la casa de Fidel, a la izquierda, aún estaba con ladrillo sin revocar; la del Ti Manuel Riesco que mencionábamos hace unos días, con la teja antigua y mucho antes de ser reconvertida en botica; en la esquina, la antigua casa de adobe sobre la que hizo Francisco su gran caserón y el suelo, ya parece de cemento pero nada que ver con lo lisito y limpio que está en la foto tomada este pasado verano...

Por la ropa de quienes salen en la foto (los protagonistas aparecen sombreados, la foto no era mía y no les he podido consultar sobre sacar aquí su imagen) diría que son fechas de Semana Santa, aún de frío, como las que acabamos de pasar... Supongo que unos 30 o 35  años separan ambas imágenes, el antes y ahora de una esquina de La Audiencia.

8 de abril de 2010

Sorpresas en la red

Hace un par de días me dejaron un comentario en el blog que me llevó a un nuevo txoko internetero con Ayoó como protagonista. Se llama “Ayoó de Vidriales es vida” y se presenta como un lugar para hablar del pueblo de ayer y de hoy. De momento, han abierto con una bonita foto de Ayoó bajo la nieve,

otra de la Iglesia reflejada en el pilo, con unas flores y la carpa roja serpenteando bajo el agua y un resumen de lo que ha sido la Semana Santa en el pueblo...



Aún sin estar segura, creo saber quién anda detrás de esta nueva ventana a Ayoó y fijo que lo hace con muchas ganas y mucho mimo, como siempre ha demostrado.


Tirando del hilo de puertas que son los enlaces, voy aquí y de este me muevo al otro, he llegado a otro blog que, oh, sopresa, también lleva ya unas semanas dedicándose a hablar de cosas del pueblo. Se llama “El Ti Joaquín” y en las poquitas entradas que ya tiene, veo una interesante recopilación de refranes, otro de palabras usadas en Ayoó, una foto-noticia de un derrumbre en los alrededores de San Mamés y un par de reflexiones sobre nosotros y el mundo que nos rodea. Pinta interesante.




En fin, que entre estos, mi querido Avantales y la ya veterana página de Ayoó, estamos que lo tiramos, menuda representación tenemos en la red!!!! Suerte a todos, trabajo, curiosidad y a leernos, que seguro que de todos aprendemos. Un saludo, colegas interneteros :)

5 de abril de 2010

La multa y el nabo

En los años de niñez y adolescencia de mi padre, hace ya más de 60 años, era costumbre entre los chavales robar peras y manzanas en los huertos y esconderlas en los “madureros”, agujeros escondidos en pajares o paneras o casas deshabitadas.


La historia de hoy comienza cuando encuentran un madurero que había en la panera que ahora tiene nuestro primo Aureliano, en la salida hacia Congosta, por detrás de lo que era la casa de Santiago Jalones. Un vecino vio que por las mañanas había allí paja revuelta y decidió investigar a qué se debía. Poco le costó encontrar el agujero lleno de manzanas y peras Otro vecino aseguró que eran suyas y presentó denuncia ante la guardia. Este vecino, el denunciante, era muy conocido en el pueblo por llamar a la guardia cada dos por tres y denunciar todo lo denunciable (y lo que no lo era, que ya tenía aburridos a los agentes). El caso es que fueron acusados seis o siete chavales (Maximiliano, Eladio, Andrés Riesco, Peruco...)... Mi padre era el más jovencito, y aunque juró y perjuró que él no tenía nada que ver, se vio metido en el lío de igual manera.


Todos tenían que ir hasta Benavente a que les tomasen declaración. Entonces no era como ahora, las comunicaciones eran difíciles, no había coches de línea y menos privados, así que el Ti Manuel Riesco, padre de uno de los acusados, se ofreció para llevarles en un carro de mulas que tenía. El estaba haciendo entonces la casa que está en la Audiencia, donde ahora se encuentra la farmacia de Ayoó, y necesitaba comprar material para la obra. Así se embarcaron en un curioso viaje nocturno (debían presentarse a las 9.30 de la mañana en el juzgado) por el Valle abajo...


Apenas había un camino, la carretera estaba entonces en plena construcción, iban a oscuras, solos... pero los chavales se tomaron el trayecto como un momento de juerga y diversión. Un rato iban unos andando, otros en el carro... llegaban a Carracedo y tocaban la campana de la Iglesia... pasaban por la ermita del Cristo en Moratones y otro tanto... De vez en cuando quitaban la clavija y como el carro era de volquete, se levantaba...


Cuando ya llevaban un buen camino y el cansancio apretaba, se tumbaban ayudados con unos sacos de paja que portaban. Al llegar a Quiruelas no sabían para donde tirar. El Ti Manuel picó una ventana y no le dieron bien las señas, les llevaban en sentido contrario, a la Cañada. Picó otra y explicó la situación y un señor se levantó (serían sobre las seis de la mañana) y les indicó el camino a Benavente, por Colinas.


Ya en el juzgado les tomaron declaración y todos decían lo mismo, que no sabían nada de las peras ni de las manzanas y que ellos estaban en casa y eran inocentes. Escribieron su versión de los hechos y debían firmarla con una secretaria muy mona que había allí, con los labios pintados, un jersey rojo... una chica de buen ver. Uno de los rapaces del grupo era Santiago Centeno, el conocido Jalones del pueblo. Cuando le tocó firmar dijo que no sabía escribir y que tenía que hacerlo con el dedo. Y la secretaria, que se ve que estaba de buen humor, le empezó a vacilar. Dio un golpe en la mesa y mirando a Santiago le dijo: “Ay, rapaz, yo que me había enamorado de ti al verte, tan guapo, con ese pelo rizo que tienes...”


Salieron del juzgado y Santiago siguió siendo el centro de las bromas. “Le pusimos -recuerda mi padre- un papel en la espalda que decía “Se vende este burro por goloso” y fue por toda la ciudad con el cartel y nosotros ja ja, jaja... venga reírnos”.


Acompañaron al Ti Manuel a hacer sus compras, clavos, maderas, puntales... y ya volvían al pueblo.

Campo de nabos a la entrada de Ayoó

Era un día caluroso y en Brime mi padre se bajó del carro y cogió un nabo, que son muy fresquines así arrancados de la tierra. Al salir del pueblo vino el guardia(1) y le dijo que tenía que pagar cinco pesetas de multa por el nabo. “Pero cómo -dijo mi padre asustado- por un nabo nada más? Cinco pesetas?”. Y el guardia le contestó “un nabo tú y otro y otro, si pasan cincuenta son muchos nabos...”. Así comenzaron una discusión, mi padre que no pagaba, el guadia que les metía a todos en el calabozo... al final fue el Ti Manuel quien pagó el nabo para terminar de llegar al pueblo, así que salió caro el nabo, por cinco pesetas.


Mi abuelo le abonó el nabo al Ti Manuel (primo suyo, por cierto) y tanto mi padre como los otros chavales le compensaron el viaje en carro trabajando un día o dos en las obras de su casa.


Al final, el juicio lo ganaron los chavales y para fastidiar al denunciante, se pusieron a tirar cohetes a su puerta. La gente salía por el estruendo y preguntaba qué pasaba y los mozos, todos alborotados, gritaban “que hemos ganado el juicio los mozos, hemos ganado el juicio”. El vecino que había perdido salió todo enfadado, “ah, carajo, encima de comerme las peras vienen a la mi puerta a tirar los cohetes”.




(1)Los guardias de campos eran vigilantes pagados por el pueblo para que vigilaran que no se llevaran el fruto de las tierras y también por si la hacienda entraba y se comía el fruto. Podían poner una multa de hasta 50 pesetas...

2 de abril de 2010

La Iglesia por dentro: el Via crucis

En las paredes de la Iglesia de Ayoó hay unas pequeñas imágenes que tienen un gran significado en las fechas en las que estamos, en Semana Santa. Es el Via Crucis, la representación del camino que Jesús hizo con la Cruz a cuestas durante la Pasión, con las catorce estaciones que le llevaron del Pretorio al Calvario.



El Via Crucis es una devoción que difundió San Francisco de Asis (aunque no fue él quien lo instituyó) y de esta página web de los franciscanos, extraemos la siguiente explicación de lo que son estas imágenes:


El Vía crucis consta de 14 estaciones, cada una de las cuales se fija en un paso o episodio de la Pasión del Señor. A veces se añade una decimaquinta, dedicada a la resurrección de Cristo. En la práctica de este ejercicio piadoso, las estaciones tienen un núcleo central, expresado en un pasaje del Evangelio o tomado de la devota tradición cristiana, que propone a la meditación y contemplación uno de los momentos importantes de la Pasión de Jesús. Puede seguirle la exposición del acontecimiento propuesto o la predicación sobre el mismo, así como la meditación silenciosa. Ese núcleo central suele ir precedido y seguido de diversas preces y oraciones, según las costumbres y tradiciones de las diferentes regiones o comunidades eclesiales. En la práctica comunitaria del Vía crucis, al principio y al final, y mientras se va de una estación a otra, suelen introducirse cantos adecuados.

 Este es el Via crucis de la Iglesia de Ayoó. Las imágenes comienzan a la derecha del altar (mirando de frente).


1ª Estación – JESUS ES CONDENADO A MUERTE

Un viernes, cuando llegó la Hora, unos hombres se llevaron a Jesús, con las manos atadas, hasta el palacio de Poncio Pilato, que era el gobernador, para acusarlo con mentiras. Querían que lo condenara a muerte. Pilato se lavó las manos y se los entregó para crucificarlo.




2ª Estación – JESUS ES CARGADO CON LA CRUZ.

Los soldados, después de azotarlo y golpearlo, después de escupirlo y burlarse, le pusieron una corona de espinas en su cabeza, lo cargaron con una dura y pesada cruz para que la llevara hasta el monte Calvario.




3ª Estación – JESÚS CAE POR PRIMERA VEZ.

El monte Calvario, donde iban a crucificar a Jesús estaba fuera de la ciudad de Jerusalén. La cruz que le hicieron cargar estaba muy pesada, por eso Jesús se cayó varias veces. La primera vez, la cruz le cayó encima y se golpeó su cara y sus manos contra las piedras del suelo.

 


4º Estación – JESUS SE ENCUENTRA CON SU MADRE.

En el camino hacia el monte Calvario, Jesús se encuentra a su Madre. Ella sufría muchísimo al ver que a su Hijo lo llevaban cargando una cruz tan pesada; va caminando muy herido, derramando sangre de su cuerpo. La Virgen destrozada, con solo la mirada le dice: ¡Hijo mío, cuánto te amo, siempre estoy contigo!


5º Estación – EL CIRINERO AYUDA A JESUS A LLEVAR LA CRUZ.

Jesús, que estaba muy cansado y herido, no podía caminar más con la cruz. Ningún hombre se atrevía a ayudarlo..., entonces los soldados obligaron a Simón de Cirene para que ayudara a Jesús con la pesada cruz.


 
6ª Estación – LA VERÓNICA LIMPIA EL ROSTRO DE JESUS.

Una mujer del pueblo, al ver la cara de Jesús maltratada, con sangre, desfigurada por los golpes, se acercó a Jesús y con amor y cuidado le limpió y refrescó su cara.
Él la miró con agradecimiento, dejándole impreso su rostro, más en su corazón, que en la tela que usó para limpiarle la cara.


 
7ª Estación – JESUS CAE POR SEGUNDA VEZ.

Jesús se sentía cada vez más débil por los golpes que le daban y por la sangre que iba derramando. Ya no podía más y volvió a caer golpeándose de nuevo la cara, rodillas y manos, pero levantándose con mucho dolor y trabajo siguió su camino.


 
8ª Estación – JESÚS CONSUELA A LAS SANTAS MUJERES.

Por el camino hacia el Calvario estaban unas mujeres, que al ver pasar a Jesús, se pusieron a llorar gritando. Jesús les dijo: ¨Mujeres, no lloren por Mí, lloren por ustedes y sus hijos.¨

9ª Estación – JESÚS CAE POR TERCERA VEZ.

Jesús no tiene más fuerzas, sus piernas ya no lo sostienen y cae por tercera vez. Pero Él sabe que tiene y quiere llegar hasta el final de su misión. Por eso se levanta y sigue.

10ª Estación – JESÚS DESPOJADO DE SUS VESTIDURAS.

Cuando Jesús llegó al lugar llamado Gólgota donde lo iban a crucificar, los soldados le quitaron su ropa, haciéndole sangrar más las heridas. Después lo clavaron en la cruz y los soldados se rifaron su túnica.


11ª Estación – JESUS ES CLAVADO EN LA CRUZ.

Los soldados acostaron a Jesús en la cruz y le clavaron sus manos y sus pies; después lo levantaron... Jesús quedó colgando en la cruz. Y mientras agonizaba oraba por todos los hombres diciendo: ¨Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen¨.


 
12ª Estación – JESÚS MUERE EN LA CRUZ.

La Virgen Maria estaba al pie de la cruz, y junto a ella el discípulo Juan, a quien Jesús quería mucho. Jesús volvió su mirada amorosa a su Madre y le dijo: ¨Mujer, ahí tienes a tu hijo¨, luego dijo a Juan: ¨Ahí tienes a tu Madre¨. Al final exclamó: ¨Todo está cumplido¨. Y reclinando la cabeza, murió.

 
13ª Estación – JESÚS ES BAJADO DE LA CRUZ. 

Unos amigos de Jesús llamados José de Arimatea y Nicodemo, lo bajaron de la cruz y se lo entregaron a María, su Madre. Ella lo recibió en sus brazos; lloraba, lo besaba con mucho amor, nadie podía consolarla... su Hijo estaba muerto.

 
 14ª Estación – JESUS ES COLOCADO EN EL SEPULCRO.

Los amigos de Jesús pidieron permiso a Pilato para hacerse cargo del cuerpo de Jesús.¨Ellos lo envolvieron en una sábana y lo depositaron en un sepulcro nuevo¨. Así sucedió y al tercer día Jesús resucitó y muchos lo volvieron a ver.







(El texto de la explicación de cada paso del Via Crucis está sacado de la web La verdad Católica.)