12 de enero de 2018

Doce meses, doce iglesias: San Miguel en Cunquilla de Vidriales

Después de todo el ajetreo navideño (este año ni he puesto la típica postalita, así que ¡¡Feliz año!!), retomo mi repaso por iglesias y ermitas de los alrededores de Ayoó. 




En esta ocasión nos dimos un paseo hasta Cunquilla (paseo en coche hasta allí y luego, de allí hasta Sitrama, ese sí, verdadero paseo por el monte, por una pista forestal). Esta es una de las iglesias más llamativas del Valle, con su espadaña rota, al parecer, por un rayo en una tormenta. 


El templo es una belleza y la espadaña herida le da un toque trágico y muy fotogénico. Vista de cerca da un poco de pena, porque las piedras parecen rotas e inestables y me pregunto si es hasta peligroso. Pero una vez está así, yo apostaría por estabilizarla para evitar accidentes y dejarla tal y como está ahora, tan dramática.



Arriba, como se ve, haciendo equilibrios, la cigüeña ha puesto su nido...

Y como la espadaña está como está, no tiene campanas, claro, así que estas se encuentran frente a la puerta. Un campanario "exento" y curioso, debido a las circunstancias.



Frente a la entrada, también se encuentran columnas o trozos de columnas con su capitel y todo, bien colocadas un par de ellas y como si de escombros se tratara otros trozos. Una pena, porque así, tiradas y todo, se ve su belleza.







La iglesia está dedicada a San Miguel Arcángel y en la web del Ayuntamiento la presentan así:
Presenta una portada del gótico tardío decorada a base de molduras. La torre campanario aparece llamativamente quebrada. 




En el interior un hermoso artesonado de gran policromía cubre su nave. Bajo un amplio arco apuntado se accede al presbiterio que se halla cubierto por una bóveda de terceletes construida con ladrillo, nervadura oculta bajo repintes de azulete. El retablo mayor es una obra del último Renacimiento, de grandes dimensiones, en el que se alternan escultura y pintura. El templo alberga otros retablos laterales de menor tamaño, alguno renacentista, y varios barrocos.



Como suele ocurrir, no esta abierto el recinto cuando llegué, así que solo he podido ver su interior por alguna fotografía que he encontrado, sobretodo las de la página de Patrimonio Popular







El pequeño cementerio está pegado al templo, junto a la espadaña.




La iglesia está en una orilla del pueblo, detrás de las casas y tras subir una pequeña y empinada cuesta o bien se llega por una escalinata rodeada de árboles. Muy cerquita hay dos preciosos palomares, que sacaré en un artículo posterior y otro más, bien curioso, redondeado, por la parte posterior.


21 de diciembre de 2017

Invierno

A esta hora, en este mismo momento, comienza el invierno en la Península Ibérica*. Durará 88 días y 23 horas. El cielo matutino estará dominado por Marte, Júpiter y Saturno y el vespertino por Urano y Venus a partir de mediados de febrero.


El pueblo huele a humo y a frío... sí, porque el frío huele, se te mete por la nariz y te llega fresco hasta dentro. La tierra está dura de las heladas, los árboles sin hojas (la mayoría), el paisaje apagado... Son días de poco trajín por la calle... antaño, era la época en la que se hacían los filandones en las casas, cuando las mujeres preparaban las prendas de la familia, se hilaba, se cosía, se tejía... mientras se daba un buen repaso a las noticias del pueblo y los mozos rondaban a las mozas en la puerta de las casas. Para los hombres era el momento de preparar aperos, buscar piedra para alguna obra, alimentar a los animales que no podían salir por el tiempo... Son muy distintos los inviernos de ahora.


Las imagénes que acompañan esta bienvenida al invierno son invernales pero de principios de año, las sacamos en febrero, cuando fuimos a llevar a mis padres a Ayoó.





















Fotografías: 

Líquenes y musgo en un muro de piedra - El camino que va paralelo al de Requeijo - Mi padre en la huerta, su gimnasio – La pareja de cigüeñas – Culebra muerta en el camino a Requeijo – Chopos en el Reguero del Ti Carbajo – Hongo yesquero en un viejo chopo – Chopos y aperos de tractor – Orilla del embalse de Requeijo – La charca del Coito – Muro junto al Molino de los Faroles – Arbustos cortados en El Coito – Gatos en las huertas junto al reguero – Piedras y tocones – Puerta hecha con chapas – El puente – Vista de Ayoó con el Molino de los faroles en primer término – Vista desde la presa – Setas – Restos de la casa de Santiago Jalones – Ventana de lo que queda de casa